miércoles, 6 de octubre de 2010

Capitulo 2. ¿Inglés o Español?. El eterno dilema.

Hace unas semanas, por motivos de trabajo y de ocio personal, me marché a Madrid.
Tenía que cerrar unas fechas con mi manager para la gira que queremos organizar, grabar unas demos para este proyecto que me llevo entre manos, reunirme con un productor que hacía años que no veía y visitar a los amigos que en el capítulo anterior denominé como la familia que tengo dispersada por el mundo.
Una de las noches que salí de flamenqueo con “ La Jefa ” (así es como llamo a mi gran amiga y manager que pierde el culo por ayudarme en el terreno musical), tuve la suerte de conocer a uno de los directores de videoclips de más prestigio de este país. No voy a dar nombres.
La  situación fue de  lo mas graciosa.
Estamos en una sala de conciertos celebrando un cumpleaños con unas personas (grandes personas por cierto) que me acababan de presentar esa misma noche.
Me llama “ La Jefa ” y me dice : “Ven, quiero que conozcas  a alguien”.
Y yo que voy.
- “Mira este es (llamémosle por ejemplo) Mr. C  (el de los videoclips) ”, me dice ella .
Yo saludo y me dispongo a buscar en mi lista mental algo interesante que decir.
Gran sorpresa la mía cuando Mr. C empieza a hablarme en inglés.
-       “Puedes hablarme en Español, lo entiendo perfectamente”. Le digo yo.
La cara de Mr. C dibuja en ese momento una divertida mueca como de “What The Fuck??!!”.
-   “!Ah! ¿pero hablas español? ”. Me pregunta Mr. C.
-   Claro, soy mas de aquí que un botijo”. Le digo yo.
     - “¿Y porque coño cantas en inglés?”,¿Te da vergüenza que la gente entienda lo que dices, no? ”. 
Mr. C había entrado a trapo y no hacía ni 30 segundos que nos conocíamos.
Supongo que Mr. C pensaba que yo era un songwriter americano, por cantar en inglés y por el nombre artístico con el que bauticé mi proyecto de “american roots music”.
Yo simplemente me descojonaba de la risa y no dejaba de pensar que él no era la primera persona que me había dicho lo mismo, ni la primera persona que me habla en inglés nada más me conoce.
Aun no he logrado entender porque Mr. C se comunicaba conmigo en inglés, tal vez leyera aquella reseña que se ecribió sobre mi primer disco en la que erróneamente se dijo que yo era un americano afincado en España. 
O es que a las horas en las que nos conocimos, todos los gatos son pardos.
La verdad, no lo sé. Pero fue de lo mas gracioso.
Gran tipo Mr. C. Desde aquí le mando un abrazo.

He cantado en Inglés toda la vida porque ha sido como me han educado.
Crecí en una familia muy vinculada a la música y me educaron escuchando discos de “Roy Orbison”, “Chuck Berry”, “Elvis  Presley” , “Bobby Darin”, “Frank Sinatra”…
Podría llenar un libro del tamaño de la biblia dando referencias y me quedaría corto. Solo decir que el día que mi padre falte, no se donde voy a meter tantos discos.
Desde bien pequeño me fascinó la cultura musical americana. Es simplemente por eso que empecé a escribir y a cantar en inglés.
“ Dime lo que comes y te diré quien eres ” rezaba un refrán que mi abuela  me decía a veces.
Quiero hablar en este capítulo de donde nació la idea de desarrollar este proyecto.

Volvía este verano pasado de Barcelona en el coche de/con mi gran amiga Carmen.
La noche anterior había tocado en la “Sala Bikini”  teloneando en acústico a “Gomez”.
Todo un gran honor, sea dicho de paso, puesto que “Gomez” fue una de las bandas a las que estuve enganchado durante mi adolescencia tardía.
Carmen es una de las mejores amistades que tengo, que más cuido, más valoro y más quiero,  fruto de mi estancia en Barcelona trabajando como ingeniero de sonido en estudios de doblaje durante varios años.
Me conoce como si fuese mi madre, se sabe mi vida de la A a la Z. Sabe de mis miedos, mis frustraciones, mis fracasos amoroso…
También sabe qué hacer y qué decir para cabrearme y darme cuenta de cosas de las que a veces yo no soy consciente.
Así que en el coche estábamos divagando sobre relaciones amorosas, problemas familiares y demás rutinas dialécticas.
De repente; CATACRAN, RURRURRURUUUR!!!!!! Y TODA CLASE VARIADA DE RUIDOS QUE TENGAN QUE VER CON UN COCHE ROTO!!!!
El tubo de escape se había partido y parecía que fuéramos con Fernando Alonso por la autopista mientras el motor rugía y el tubo echaba chispas por el roce con el asfalto.
Así que para, llama a la grúa y espera.
Mientras esperábamos hablábamos de música, de mis intenciones en este sector y bla, bla, bla…
Carmen empieza a pincharme y a picarme y me suelta exactamente lo mismo que me dijo “Mr. C”.
-     Cantas en Inglés porque te da vergüenza que la gente te entienda y te da miedo mostrarte tal  y como eres”.  Me dice ella.
Coño Carmen que bien sabes tocarme los bemoles a veces….
Y yo que me arranco por bulerías:
-       “Canto en inglés porque me sale de los huevos. El que quiera saber que digo que  preste atención o se lea las letras de los discos”. “Este país importa mucha música en inglés y casi nadie se preocupa en saber lo que esas canciones dicen”. Le recrimino yo.
Y ella repite:
-       “Cantas en Inglés porque te da vergüenza que la gente te entienda y te muestres tal  y como eres”.
Y yo que me voy calentando:
   -       Yo:  “Cuando me de la gana puedo escribir en     español”.
-       Ella: “ Te faltan huevos”. 
-       Yo: “ Te faltan a ti para otras cosas”.

( A todo esto, no se donde coño estábamos, yo me moría de sueño, hacia un calor que te cagas y listillo de mi con vaqueros y botas en pleno verano…).

-       Ella: “ Pues inténtalo, a ver que sale. No tienes cojones”.
-       Yo: “ Ya lo haré cuando me salga del orcate”.

Así que hace un par de meses mas o menos, estaba un día canturreando y jugueteando con la guitarra y se me ocurrieron unas líneas melódicas para la  voz y unas progresiones de acordes que me gustaron.
Papel, bolígrafo, ganas de explorar terrenos pantanosos y esto es lo que salió a  buenas y a  primeras.
Eso si, esta vez   en la lengua del Imperio:
N.1
 VAS ANDANDO HACIA ATRÁS
BEBIENDOTE EL MAR
LLORANDO TRIUNFOS

Y YO FLOTO EN TU VERDAD
BUSCANDO DONDE DESCANSAR
MIENTRAS CAMBIO EL RUMBO

SUELO CREER EN COSAS QUE NO DEBEN O NO PUEDEN SER
SI ME QUIERES QUEDATE PARA VER COMO ACABO CON LA CABEZA ESTAMPADA EN LA PARED
De una tirada me había salido una primera estrofa y un estribillo para una canción.

Y entonces me di cuenta de una cosa. 
Nunca antes me había sido tan fácil expresar lo que estaba viviendo en ese mismo instante de mi vida; mi continua insatisfacción personal, no saber hacia donde enfocar mi rumbo y la tristeza que aún arrastro a ratos tras mi última ruptura amorosa.

Haciendo un primer análisis de lo plasmado en papel llegué a una valoración de lo que había escrito bastante positiva.

Me había sentido cómodo pensando y escribiendo en castellano, pero había algo que me molestaba y mucho.
Era mi voz, me sonaba distinta a cuando canto en inglés, mas grave, menos nasal.

Y yo que tiendo a comerme mucho el tarro decidí acabar la jornada creativa en este punto de mala leche y con mi siempre célebre coletilla “¡Vaya mierda!”.

Pero durante los dos o tres días siguientes no me quitaba de la cabeza la melodía  de la canción, así que me reté a acabarla. Y lo hice. La acabé.

Grabé una demo en acústico y se la enseñé a “La Jefa” , a varios amigos y a un productor musical.

Todos coincidieron en algo; lo que a mi me molestaba a ellos les agradaba. Según las opiniones recuperadas mi voz sonaba más natural en castellano que en inglés.

Y a mi que me gusta meterme en berenjenales mil, decidí crear un proyecto musical paralelo y distinto a mi proyecto en inglés  en cuanto a estilo y carácter.

Porque me gusta retarme.
Porque soy un culo de mal asiento.
Porque ahora tengo tiempo para hacerlo.
Porque me encanta escribir.
Porque me gusta ilusionarme con proyectos nuevos. Hacen que vea la vida de manera distinta y los ojos me brillen con luz nueva.

Y así nació este proyecto al que he bautizado como MARTINA; gracias a una amiga tocapelotas a la que adoro que por aburrimiento me retó a hacer algo que nunca antes había hecho.
Así que si el resultado final de Martina no se parece al que tengo en mente siempre podéis culpar a Carmen.  

domingo, 3 de octubre de 2010

Capítulo 1.Las cosas son como son, porque han de ser como son.


La música como industria que intenta vender un producto, es un negocio mal estructurado y organizado en el que los empresarios odian el propio producto que intentan vender.
La música como medio de transmisión de mensajes, ideas y sentimientos es un arte. 
Para muchos poder disfrutar de una grabación o un concierto es un derecho, para otros un privilegio.
Para mi, es una forma de entender el mundo. Y como tal, es a través de la música que estructuro y construyo mis relaciones sociales y afectivas, mis rutinas y mis tiempos, mis miedos, mis alegrías y mis tristezas. En definitiva, la forma en la que vivo.
Mi nombre no es relevante. Nombrar en que formaciones he militado o hacer una lista de mis logros y/o fracasos musicales “is useless here”,  aquí hablamos de música en estado puro.

Solo decir que tengo casi 33 primaveras y llevo más de media vida enganchado a una guitarra, a papel y lápiz y a un reloj que se para.

Algunos me dicen que soy músico, otros que soy cantante, otros que si guitarrista/ pianista, otros que si compositor y un largo bla, bla, bla…

Yo ya ni lo pienso. Solo se que a mi lo que me motiva para levantarme cada día de la cama  es escribir canciones.

A algunos les gusta irse de compras, a otros les apasiona vivir en pareja y pasear su amor, otros ni se plantean por qué viven como viven y simplemente viven, otros se ponen hasta el culo los fines de semana y otros se escudan en poses para mostrar algo que no son, porque no saben quienes son.

A mi me apasiona pasar horas y horas pensando y construyendo un “Tetris musical”.

Me encanta encerrarme en un local de ensayo.
Me siento como un niño con juguetes nuevos cuando entro a grabar en un estudio.

Mi intención es conmoverme a mi mismo y filtrar mi visión del mundo a través de notas y melodías.

Mi trabajo compartirla y comer de/para escribir canciones.

Mi avaricia se nutre cuando oigo un “Cojonudo chaval”.
La ambición es un pecado y una fuente de crecimiento/destrucción personal.
No tengo formación reglada.
No tengo buena técnica.
Nadie me enseñó a cantar, nadie me enseñó a escribir.
Abandoné el conservatorio y otras formaciones teóricas porque considero que matan cualquier ápice de creatividad que una persona pueda albergar  en su alma.
A veces me arrepiento de no haber hecho más caso a mis padres en su momento y me estiro de los pelos por no haber estudiado más para ser un virtuoso.
Dejé dos carreras universitarias que hubiesen llenado mi cuenta bancaria a fin de mes.

Nunca me han gustado las universidades, en ellas me he sentido vacío.

Para mí en la mayoría de los casos, los campus universitarios son un desfile de hormonas contenidas en cuerpos perdidos que están ahí por no estar en casa.

La gente que conozco que ha triunfado en la vida y que más feliz vive es la gente que ha hecho las cosas a su manera y no se ha dejado llevar por las imposiciones sociales. Y no han ido a la universidad.
 

Siempre he tenido un problema con la autoridad. No tolero que me digan como  tengo que hacer las cosas y menos aún si no me dan un “porque” convincente.
Pero pienso que todo sigue su cauce y que las mayoría de las veces las cosas son como son, porque han de ser como son.
Hay tiempo de aprender si uno realmente tiene ganas.

A nivel laboral me formé como ingeniero de sonido para poder trabajar pintando lienzos sonoros.
A nivel musical me he formado escuchando y he escrito sobre lo que me ha ido pasando.
Para escribir tengo que aislarme totalmente del mundo y de la gente y cuanto más solo me siento más escribo. 
Pese a todo, no soy una persona del todo solitaria, me encanta pasar tiempo de calidad con las personas a las que quiero y me apasiona conocer gente de otros países y otras culturas.
Pocos de mis mejores amigos están cerca de mi hablando geográficamente.

Tengo parte de mi vida y de lo yo que considero mi familia dispersada por Londres, Miami, Colorado, Nueva York, Brasil, Barcelona, Madrid y Castellón.
Y aunque no los vea a menudo son la gente que más cerca siento de mi.

Este blog pretende ser un diario de a bordo de un nuevo proyecto musical que estoy desarrollando.
En él quiero hablar de cómo escribí tal canción, de que habla la letra, de las primeras demos grabadas, de lo que quiero transmitir, de cómo quiero que quede…
Haré un seguimiento de lo que viene siendo una producción musical desde que una idea nace hasta que se plasma.
Hablaré de la importancia de la figura del productor, del trabajo con músicos nuevos, de las sesiones de grabación, del mastering final.
Explicaré la gran importancia que tiene trabajar con diseñadores graficos que entiendan tu trabajo musical a la hora de desarrollar el "artwork" de un álbum .
Estáis todos invitados a seguirlo y también estáis todos invitados a ignorarlo.
Yo seguiré escribiendo, porque escribir es lo que más me gusta. 
Muchas personas me preguntan a  veces que orden sigo para escribir una canción.
Pues bien, no hay orden ni reglas o fórmulas química.
Aquí 2+2 no son 4.